Soberbia…

¡Titàn! a cuyos ojos inmortales
no fueron los tormentos de la muerte,
vistos en su penosa realidad,
esencias que los dioses desdeñaran;
de tu piedad, ¿cuál fue la recompensa?
Una inmensa tortura silenciosa;
entre la roca, el buitre y la cadena,
todo cuanto el activo sifrir puede,
las agonías que ellos nos revelan,
el sentido enervante de la cuita,
que clama solamente en soledumbre,
celoso de que el cielo pueda oìrlo,
por nada lanzará ningún suspiro
hasta que su voz quede ya sin eco.

prometeoDe esta manera le dedicaba Lord Byron su poesía a Prometeo, aquel semidios hijo de Asia y Japeto. La historia mitológica cuenta que Zeus, enojado por un engaño, les quitó a los hombres la bendición del fuego. Prometeo, en un acto de rebeldía contra la decisión, fué hasta el monte Olimpo, se robó el carro de Helios (o sea del mismísimo sol) y dirigiéndose a un grupo de hombres les entregó una antorcha encendida, devolviéndoles el fuego.
Por ésta afrenta Zeus castigó a Prometeo encadenándolo a una roca en la región del Cáucaso, envió un aguila para que le devorara el hígado, pero al tratarse de un ser inmortal éste se regeneraba durante la noche por lo que el aguila retornaba al día siguiente para comerse nuevamente su hígado, lo que se transformó en una eterna tortura.
Algunos ven en esta historia similitudes 4con el suceso de Adán y Eva, en el que la serpiente les entrega el secreto del árbol de la sabiduría mediante la tentación de la manzana. La serpiente, que es ni más ni menos que el mismísimo Belcebú, intenta con este ardid que la feliz pareja sea expulsada del paraiso, como realmente sucede después, y por lo que todos nosotros estamos acá, laburando como negros y no recostados en un puff, tomándonos un Tía María con hielo.
Pero porqúe motivo nos hizo semejante cosa el sr. Lucifer?, cuenta la leyenda…. o más bien, la biblia que fué impulsado por los celos. Siempre el demonio nos tuvo celos, envidia, por el hecho que eramos los mimados de dios, y porque él debía subyugarse ante nosotros. Satán nos envidia y nos odia.
Algo de razón tenía y tiene el pobre muchacho…… porque los animales fueron creados para nuestro beneficio, al igual que las plantas, montañas, rios, y todo lo que hay sobre esta gloriosa tierra. Es más… la misma tierra fué creada para nuestro beneplácito… y las estrellas, el sol, la luna… todo nuestro sistema solar… y más allá… nuestra galaxia… EL UNIVERSO!!! es todo nuestro!!!.. todo el cosmos… cada partícula, fué hecha por y para nosotros… porque somos especiales. Dios es nuestro padre…

Las religiones en general, variaciones más, variaciones menos, se basan en la misma filosofía.

Por otra parte sostienen además, que cada una es dueña de la verdad absoluta y todos los que van en contra de cada creencia están destinados indefectiblemente, a la condena eterna. Herejes, infieles y términos similares se acuñan en cada caso.

Por ello se realizaron a lo largo de toda la historia de la humanidad campañas evangelizadoras, cruzadas de fé. Se evangelizaron culturas enteras, y si no se podía convertir lo blanco en negro o lo negro en gris, se procedía al exterminio. Por la fé y por la verdad que, obviamente, poseían los elegidos.

Todo lo anteriormente citado es soberbia.

Y en este sentido, la humildad que nos dá la ciencia no tiene precio. Gracias a ella n021os dimos cuenta que la tierra no es el centro del universo, de que el sol no gira en torno a nosotros, que nisiquiera estamos en el centro de nuestra galaxia, y que como la vía Lactea existen millones de galaxias en este interminable universo que, si nosotros, supuestos seres especiales hijos de dios dejásemos de existir, no se alteraría en lo absoluto, indiferente a la raza humana.

Esta humildad nos haría mejores personas y valoraríamos sobremanera este fugaz instante que significa nuestra vida, porque ésta es la recompensa, el simple y maravilloso hecho de que estemos aquí, en este momento y no un paraíso que nos vende una de las tantas religiones que desafortunadamente existen. SEE U…

~ por everexx en Septiembre 27, 2009.

Una respuesta to “Soberbia…”

  1. La soberbia y la humildad no son caracteristicas de las religiones o las ciencias, sino de los miembros que forman parte de las mismas.
    Curioso juego de palabras que las religiones, justamente por priorizar la parte espiritual pecan de falta de humildad, requisito necesario para trascender lo material a lo espiritual.
    Curioso que el ser humano tiene como caracteristica inherente el identificarse con un entorno, participando del mismo siendo individuo y miembro en una unidad.
    Y en eso el creyente y el cientifico son iguales: si pones un poco de objetividad vas a ver que para el cientifico “su” religion es la ciencia.
    Las caracteristicas (positivas y negativas) de una se reflejan en la otra.
    Ej: Solo creo en mi religion por que es la verdad.
    Solo creo en la ciencia por que me demuestra que es verdad y que no.
    Para las dos: Solo creo en lo que creo, lo demas es mentira.
    Del creer en algo, y la posibilidad de tomar una posicion radical hay solo un paso.
    Pero bueno, tambien cada uno tiene derecho a creer y tener su propia verdad, somos tan complejos y tantos, que las variables son infinitas.
    TVO

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